viernes, 2 de julio de 2010

Verídica marcha estudiantil

Columna del Director

César Lévano
Razón Social
cesar.levano@diariolaprimeraperu.com
La Primera. 02 de julio
La marcha de alumnos sanmarquinos confirmó ayer que la inmensa mayoría de alumnos del centro de estudios no comulgan con Sendero Luminoso, sino que lo rechazan, así como rechazan la intervención gubernamental.
Fueron ante todo estudiantes de Derecho, de la Residencia Universitaria y del Comité de Comensales quienes participaron en el desfile, que a la vez protestaban contra la presencia de provocadores senderistas en el campus, contra la campaña antisanmarquina desatada en ciertos medios y contra la intención oficial de intervenir en San Marcos.
A la luz del desfile masivo del estudiantado, resulta claro que el gobierno ha magnificado la presencia de un grupúsculo violentista con el fin de justificar medidas contrarias a la autonomía universitaria.
Al mismo tiempo, los jóvenes han expuesto su condenación al fraude perpetrado contra la lista número uno ganadora de las elecciones para la Asamblea Universitaria y las maniobras destinadas a desconocer el resultado electoral en diversas facultades.
Hay casos de corrupción manifiesta, sobre todo en algunos miembros de tercios estudiantiles. Esto es condenable, no sólo por el efecto electoral inmediato, sino por la estela de inmundicia moral que deja en el alma de los precoces vendidos.
Un profesor me apuntaba ayer el caso de la Facultad de Administración, donde, me explicaba, ha habido una elección inequívoca, pero las autoridades se niegan a acreditar al Decano electo, y algunos estudiantes se dicen necesitados de fondos. El profesor, un profesional ilustre, me expresaba su preocupación: “¿Qué harán cuando sean administradores de una empresa privada o del Estado?”.
Dos factores deben ser tomados en cuenta, ante los problemas de San Marcos. Uno es que el régimen aprista arma y aprovecha el escándalo con dos fines: 1. Tender una cortina de humo frente a la estafa más grande cometida contra el Perú: la venta tramposa de gas a Chile. 2. Y armar el caos a fin de “reorganizar” la Universidad más importante del país.
Otro ángulo que no debe esconderse es la propaganda por “la amnistía”. Los propios voceros del senderismo han expresado, públicamente, que no sólo pretenden la libertad de Abimael Guzmán y otros jefes senderistas. Quieren amnistía “para los dos lados”. O sea también para los asesinos de los estudiantes de La Cantuta y de los humildes moradores de Barrios Altos; para Vladimiro y, ¿por qué no? también para Alberto Fujimori. Sólo les falta el lema: ¡Vladimiro, libertad!”.
Al fondo de este asunto hay sitio. El de una gran maniobra ideada en algún servicio de inteligencia, que pretende barrer cualquier rastro de democracia, todo conato popular. Entre sus armas está la división en el seno del pueblo. Para eso pueden servir ciertas candidaturas senderistas.

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